Stranger Things 2

Por Lola Mendoza

Espíritu de peli coming-of-age, quizás el principal triunfo de la segunda temporada de la serie-de-culto-pero-de-masas, Stranger Things, sea retratar la candidez del paso de la niñez a la preadolescencia aún en medio de un, ahora sí que sí, horror puro y duro con toques de gore.

Esta vez sus creadores y productores no se anduvieron con medias tintas. "La cosa" de origen desconocido que acecha causa un sólido y seguro efecto en el espectador. 



Con el terror asegurado, la serie se da el permiso de entrar en terrenos ya conocidos en el imaginario cinéfilo: 'Ghostbusters', 'The Thing', 'The Lost Boys', 'The Evil Dead', 'Terminator', 'Aliens', 'Gremlins', 'Indiana Jones and The Last Crusade' se cuentan entre las cintas que reconocemos o vemos de manera muy directa acá. Incluso, hasta a 'Jurassic Park' se la puede encontrar.

Y, ¿por qué no nos desagrada que estas pinturas se nos presenten de manera tan clara y desenfadada? Porque uno de los principales éxitos de este seriado radica en su concepto de tributo: de tributo a los 80, a su cultura pop.

Asistimos a nueve horas fantásticas (¡que se pasan muy rápido!) en las que disfrutamos de un revival ochentero increíblemente realizado que además tiene de fondo a una banda sonora melancólica y hitera.

Será por eso que tampoco desagrada que ciertas subtramas románticas nos endulcen un poco o que algunos temitas queden pendientes. Igual, ya se anunció que habrá une troisième saison.

ST es una genialidad y en su segunda parte solo logra crecer y, aún más, enamorar que en su primera.

Bravo. 

 

 



Stranger Things 2