Les chaises musicales

Por Lola Mendoza

En muchos sentidos, la francesa 'Les chaises musicales' (Marie Belhomme, 2015) le da la mano a la británica 'Happy-Go-Lucky' (Mike Leigh, 2008).

Existe cierto género de comedia francesa que no representa exactamente al gran cine francés intelectual, de autor en el que pensamos cuando decimos "cine francés". Uno que sería algo así como mucho más comercial (como el que se suele encontrar en el mexicano Tour de Cine Francés).

'Les chaises...' se ubica justo a medio camino entre la comedia ligera francesa y la "comedia francesa". Y es ahí más que nada en lo que se diferencia de 'Happy-Go...': pudo ser más cruel y profunda, pero no dio ese paso, que habría sido muy interesante.



Pero ambas plantean más o menos lo mismo: ¿qué hace a una persona ser 'looser'? ¿Cuál es la relación edad-éxito-estatus económico que permitiría medirlo? Además: ¿cuánto se hace más severa esta medición cuando se trata de una mujer? .

Al reflexionar en ello, el retrato de Leigh es mucho más oscuro. La mirada de Bellhome es mucho más simpática y, de alguna manera, más condescendiente.

Sally Hawkins construye un enorme personaje que estremece con su optimismo lírico. Isabel Carré, uno que muy bien convence y hace reír mucho más que llorar con su lucha por su supervivencia y sus metidas de pata. 

 


Ambas comedias las recomiendo especialmente a las mujeres que suelen sufrir por sus edades y sus statu quo, que miden en función de los mandatos de un discurso hegemónico y dominante que ubica a las personas -en especial, a nosotras- como artículos con fechas de caducidad y efectividad determinadas.



Les chaises musicales